domingo, 30 de octubre de 2016

EMILIO GARCÍA GARCÍA. (CNT-POUM). Boni Ortiz



Emilio García García nació en Avilés en 1894. Allí pasó su infancia y juventud, iniciándose en el oficio de carpintero que ejerció durante toda su vida. Muy pronto se vinculó a la UGT y al PSOE, que abandonaría, como otros muchos jóvenes revolucionarios de su tiempo, por el influjo de la Revolución de Octubre de 1917. También sabemos que en el Congreso de la CNT de 1919, celebrado en Madrid, donde la delegación asturiana proponía una declaración por la “Unificación del Proletariado Español”, ya forma parte del sindicato confederal en Asturies, que en esos años miraba con entusiasmo al país de los “soviets”.

“Milión el Bomberu” de Xixón
El año de aquel Congreso en el Teatro de La Comedia de Madrid, Emilio García se casó con Pilar Rúa en Avilés. Al año siguiente tuvieron su primera hija y un año después al primer varón. Al comienzo de los años veinte Emilio fue movilizado en el servicio militar obligatorio y destinado a Marruecos, donde participa en las campañas contra las tropas guerrilleras de Mohamed Abd-el-Krim. En un lance del combate, por su valentía, se le concedió un “Hecho de Armas”. De vuelta a Gijón, en la ciudadela de Anselmo Solar en 1923, su compañera Pilar Rúa trae al mundo al segundo varón: José Luís García Rúa, que muchos años después y para algunos que tuvimos la suerte de conocer, habría de ser un singular maestro. A Emilio García en Gijón se le conocía por “Milión el Bomberu”, porque además de ser un buen mozo, alto y fuerte, pertenecía al Cuerpo de Bomberos, por aquel entonces conformado por voluntarios.
No quisiera pasar por alto, el papel que jugó Emilio García en la construcción de la “primera fase” de la Casa del Pueblo de Gijón, vieja aspiración ya desde octubre de 1910, en que la sociedad de Mamposteros, Albañiles y Peones “El Progreso” lanzara la “idea de hacer una Casa del Pueblo para domicilio social de todas” las sociedades obreras”. Las penúltimas dificultades estaban derivadas de la ilegalización de la CNT durante la Dictadura primorriverista.

Al agitado año de 1927, se incorporaba una nueva lucha de carácter internacionalista: la solidaridad contra la sentencia de muerte para Sacco y Vanzetti. La noticia en Asturies la daba la primera plana de El Noreste del viernes 28 de abril de 1927, bajo el titular de “LA TRAGEDIA DE MASSACHUSSETTS. Nicolás Sacco y Bartolomé Vanzetti a la silla eléctrica”, para a renglón seguido decir: “Debe de pedirse el indulto el Primero de Mayo”. Pues bien, dentro de los numerosos actos de solidaridad (...) se sumó la Asamblea de la Construcción de Gijón celebrada el día 8 de mayo (...) Desde ella se mandó un telegrama al embajador de los EE. UU., en Madrid “pidiendo el indulto de los obreros italianos”.

“Milión” versus Largo Caballero
Avelino González Entrialgo en su exilio argentino, escribió una serie de artículos para El Correo de Asturias, bajo el epígrafe de "Rasgos del antifascismo asturiano". En uno de ellos dedicado a un lance dialéctico de “Milión” con Largo Caballero: “Hace ahora catorce años, llegaba a Gijón Largo Caballero, propagando las excelencias de los Comités Paritarios. (...) entre los escasos concurrentes [a la conferencia] está Emilio García. Este, cuando se cansó de oír lo que a él le parecía absurdo en labios de un marxista, pide la palabra. Un ligero alboroto, que calma Caballero rogando que se deja hablar al que interrumpe, y Emilio comienza diciendo que pidió la palabra, en vez de marcharse, porque creía que entre hombres que, fundamentalmente, coincidían en ideas convenía decirse las verdades de frente. Y de frente soltó unas cuantas frases que el viejo militante socialista tuvo que oír y que posiblemente no había escuchado de nadie durante aquel periodo de lamentable concomitancia de una parte del socialismo español con la dictadura primorriverista (…)”. En este artículo, el líder cenetista apuntaba muchas de las virtudes de “Milión”, reconocidas por el proletariado gijonés y en particular por sus compañeros de la CNT: “(…) Militando en el Sindicato de la Construcción de la CNT allí estuvo siempre manteniendo viva su fe en el marxismo, sin que ello fuera óbice para trabajar por el engrandecimiento de su organismo sindical (…)".
Aquel año de 1927, estaba siendo muy intenso en el seno de la gran familia del proletariado militante y revolucionario (...) el “nuevo periodo sectario” abierto en el PCE bajo la secretaria general de José Bullejos, iba a concretarse en Asturies en la expulsión del secretario provincial del PCE, Eduardo Castro, a la que siguieron, por solidarizarse con él, las de José Mª Loredo Aparicio y Matías Suárez Fierro.

La Alianza Obrera
Emilio había sido fundamental en la defensa de la Alianza Obrera en el seno de la CNT, cuyos mayores exponentes serían José María Martínez, Avelino González Entrialgo y Eleuterio Quintanilla y que contaba con la oposición tajante de buena parte de la FAI.
Convendría recordar que en diciembre de 1933, Asturias tenía una población ligeramente superior a los 800.000 habitantes, de los cuales 110.000 era trabajadores. Pues bien, casi el 70% (aproximadamente 75.000) estaban sindicados: el 58% lo estaban en la UGT, en la CNT el 35%, en la CGTU el 5% y un 2% de “amarillos”. El Sindicato Obrero Minero Asturiano (el SOMA) que representaba más de la mitad de los 40.000 afiliados de la UGT, era toda una potencia económica con propiedades como La Mina San Vicente, el diario Avance, once casas del pueblo en las cuencas mineras, además de la monumental Casa del Pueblo de Mieres, el Teatro Llaneza, un par de edificios de Sama y el Orfanato Minero en el Naranco.

La guerra civil
La campaña electoral de febrero de 1936 se celebraba mientras continuaban en Gijón los Consejos de Guerra contra los revolucionarios de Octubre, o se esperaba con impaciencia el traslado a Gijón de los 210 presos en el fuerte de San Cristóbal de Pamplona. Emilio García participó junto a Joaquín Maurín en un acto político del POUM celebrado en el Cine Los Campos Elíseos. No era la primera vez que Maurín estaba en Gijón y en todas las ocasiones, comía en casa de Emilio.
El 18 de julio de 1936, y después de que el General Aranda prometiese lealtad a la República, Emilio García formó parte de la llamada “Columna Minera” que se proponía llegar a Madrid e impedir allí la sublevación militar. Era tan grande su ascendente dentro del campo anarcosindicalista, que partió como responsable de la columna gijonesa formada por tres autocares de la empresa Arrojo, y que estaba compuesta por 82 hombres, casi todos de las JJ. LL. Partió, como la mayoría, armado solamente con la voluntad de vencer al fascismo.
El 19 de madrugada y en Benavente, el diputado socialista José Andrés Manso (que sería fusilado poco después en Valladolid por los fascistas) les comunicó una mala noticia: en León y Oviedo se había sublevado el Ejército. Decidieron regresar pero ya no pudieron pasar por León y Emilio trajo el primer fusil que empuñó en la Guerra Civil y que en esta ocasión servía para avanzar y defender las conquistas proletarias.
Avelino G. Entrialgo en su citado artículo, también se refiere a las tareas que Emilio García y sus milicianos harían a su vuelta: "(…) Se le encomienda a Emilio una inspección por los pueblos costeros hacia occidente y, terminada ésta, toma posiciones cerca de Luarca, donde su gente contiene al enemigo que avanzaba desde Galicia. Cuando, después de unas semanas sin descanso en el combate, se releva a aquellos magníficos luchadores, Emilio se esfuerza en la preparación de sus huestes para reemprender su labor en la línea de fuego. Y, en pocos días, ofrece al Mando Superior un centenar de hombres bien disciplinados que marchan a reforzar el frente de Oviedo (…)”.

A primeros de octubre, se intensifica el Frente de Oviedo. En la primera ofensiva miliciana contra el Oviedo de Aranda, al lado de la llamada “Casa Negra”, y al frente de la compañía que iba a su mando, Emilio García cayó muerto en la tarde del domingo 4 de octubre de 1936, justo un día antes del segundo aniversario de la Comuna Asturiana  En su cartera llevaba como únicos documentos, el carné de la CNT y aquel “Hecho de Armas” que le concedieran en Marruecos.

A GOLPE DE VISTA/FOTOGRAFÍAS . Charo Revilla



Por Charo Revilla

Soy una aficionada a la fotografía y quiero abrir mi álbum de fotos y compartirlas con tod@s l@s amig@s de  Afinidades Anticapitalistas. Están realizadas en diversos lugares, en diversos periodos del año. Espero que os gusten.










DARIO FO: TELÓN


Dario Fo, (1926-2016): TELÓN
(Coordinación de afinidades anticapitalistas).

Fo, que en 1997 al recibir el Nóbel de Literatura fue saludado por la Academia Sueca  como  un dramaturgo  “en la tradición de los juglares medievales, que fustiga a los poderes establecidos y restaura la dignidad de los oprimidos” nos deja huérfanos este año, con la herencia de sus espectáculos, libros, entrevistas y la huella de su burlesco compromiso cultural inquebrantable. Todo un modelo de “estética de la resistencia”.

El  rastro de este  látigo bufo del despotismo,  también se conoció pronto en España, donde la publicación de obras suyas en revistas como Yorick (El dedo en el ojo) Pipirijaina (Muerte accidental de un anarquista) y en Nueva Escena (¡Pum, Pum! ¿Quién es? ¡La policía!) contribuyeron, al concluir los sesenta, a aliviarnos  del árido desierto franquista.

Darío fundó en 1968, junto a su compañera Franca Rame, Nuova Scena proyecto teatral próximo al PCI y dos años más tarde en 1970, el Collectivo Teatrale La Comune, una iniciativa de espíritu libertario que buscó, de nuevo a su público en fábricas, parques públicos y escuelas.
Con La Comune la pareja puso en pie más de 70 piezas, manteniendo en repertorio el excelente monólogo Misterio Buffo de 1969, animando grupos teatrales de trabajadores, revitalizando piezas clásicas de Brecht (La ópera de tres centavos con el Berliner Ensemble) y  muchas creaciones a pié de noticia, como No se paga, ¡No se paga! o a pié de Historia, como Isabel, tres carabelas y un charlatán,  estrenada   en el XXV  Festival de Avignon por el Theatre Municipal Populaire Sarah Bernhardt.

En 1980 presentó con Rame en Barcelona Misterio Bufo y Todo por la casa, la cama y la iglesia. Años más tarde Tengamos el sexo en Paz -monólogo interpretado por Charo López- siguió impactando como una bocanada de oxígeno y recorrió  varios teatros de la península.
Siguen de plena actualidad las lúcidas palabras que remataron su  entrevista en el  número 50 del Viejo Topo dirigido entonces por Pep Subirós…  ¡hace ya más de treinta años!:

“El poder es siempre pesado, basto e imbécil, cae mal, es arrogante y vanidoso, tropieza, está convencido de que puede siempre hacer lo que le dé la gana y ahí está nuestra gran suerte, hay que saber aprovechar cuando cae para echársele inmediatamente encima”.




viernes, 16 de septiembre de 2016

SUMARIO SEPTIEMBRE-OCTUBRE

SUMARIO SEPTIEMBRE-OCTUBRE


¿Hacia una izquierda alternativa en Austria?

M. Köter y B. Steiner

 

¿Para cuándo la retirada del tratado UE-Turquía sobre refugiados?

M. Corbera

 

Barco de la Mujer a Gaza

 

LCR y la recomposición del sindicalismo en Gráficas-Madrid (1972-1973)

A. Puig

 

Con la música a otra parte

M. González

 

Revuelta en el Frenopático

El topo irreverente (M.G)

 

Ochenta años después de 1936

A. Puig

 

Un anarquista llamado Durruti

J. Vadillo

 

El golpe en Navarra. Hotel la Perla (Pamplona) 19 de julio de 1936

C. de Urabá

 

Homenaje a los guerrilleros españoles que liberaron la ciudad francesa de Foix

AAGEF-FFI

 

E.Nabal

 

El pobre y el proletario

R. Barthes

Austria ¿hacia dónde?

Austria ¿hacia dónde?



El próximo 2 de octubre tendrá lugar la “segunda vuelta” de las presidenciales en Austria, al haber prosperado la impugnación por el FPO de los resultados del  pasado 22 de mayo.
La pugna entre Hofer –cabeza visible del FPO, extrema derecha austríaca- y Van der Bellen –que encarna la versión más socia liberal de Die Grünen- será objeto de un futuro artículo de nuestro amigo Klaus Wallinger.

Pero nos interesa especialmente hoy difundir la crónica de la reciente Conferencia celebrada en Viena que parece iniciar el camino de construcción de la izquierda alternativa austriaca vinculada a los movimientos sociales, democráticamente coordinada en su pluralidad y capaz de hacerse presente en el extenso “mundo rural” de un país que se publicita como modélico sin serlo en absoluto.


¿Hacia una izquierda alternativa en Austria?

 

¿Hacia una izquierda alternativa en Austria?

Matthias Köter y Barbara Steiner



El 3 y 4 de junio se reunieron unas 1.000 personas en Viena en la conferencia “Aufbruch” (Partida) ¿en Marcha? con el fin de crear un movimiento que, sin importar como se defina, pueda servir como paraguas de la izquierda austriaca y como reto y alternativa al estado antisocial y de derechas que define la actual política austriaca.

El evento fue un éxito, ya que se reunieron 1.000 participantes, muchos más de lo previsto y fue la mayor reunión de la izquierda alternativa desde el Foro Social de Austria en 2003. Transform! europe, junto con la transform!at estuvieron presentes en el evento con un stand y anuncios para el yearbook.
La organización y el desarrollo del evento fueron muy profesionales,  lo que fue aún más sorprendente ya que no había grandes organizaciones detrás. Personas individuales, procedentes de diversos orígenes e involucradas en el blog de izquierda "Mosaik", fundado en 2015 por académicos y activistas de izquierda, fueron el motor de la convocatoria. Realizaron cuatro reuniones del consejo (Ratschlag) con alrededor de 100 personas, de las surgió el llamamiento a la conferencia.
Asistieron a la conferencia personas de diversos movimientos, organizaciones y un amplio espectro político.  Participantes del KPÖ (Partido Comunista de Austria), también de diversas organizaciones de origen trotskista, de ATTAC, junto a miembros de las organizaciones de juventudes de los partidos,  jóvenes verdes y miembros de las juventudes socialistas. Junto a ellos, gran número de personas que no pertenecen a ninguna organización política. Los participantes eran de diferentes edades, de todas las regiones de Austria, aunque la mayoría parecía venir de Viena y el promedio de edad fue definitivamente más bajo que en los "habituales" encuentros de la izquierda.
Desafiar el statu quo político
El título del evento - y futura campaña - elegida por los organizadores es "Aufbruch" (que podría traducirse como partida hacia lo nuevo), no sólo debido a la percepción de que la  izquierda austríaca está en regresión, estática y marginal, sino porque, tal y como muchos oradores dijeron, la política austríaca - junto con la política europea - se encuentra en un punto de inflexión. Varias crisis (reales, o imaginadas) se expresan políticamente mediante respuestas muy diferentes. En Austria, estas respuestas han sido - por desgracia - hegemonizadas por un discurso racista, misógino, neoliberal, socialmente conservador y reaccionario, como se vio en la reciente elección presidencial (“primera vuelta”), en la que  el candidato de extrema derecha del FPÖ fue rechazado por sólo 36.000 votos.
Por lo tanto, Aufbruch podría ser vista como un intento de poner la cuestión social en el centro  de cualquier análisis y solución a estas crisis. Los asistentes hablaron de cómo el FPÖ  está manipulando los temores e inseguridades que  se derivan de las desigualdades, exclusiones e injusticias creadas por las políticas neoliberales y  reaccionarias, que se han expandido ante la ausencia de alternativa. En este contexto, los partidos de gobierno y, especialmente, los socialdemócratas fueron criticados por varios oradores. Exactamente esas alternativas fueron las que promovieron los oradores en la conferencia Aufbruch "dejando a un lado las diferencias" con vistas a  la construcción de una izquierda común,  la construcción de una plataforma anticapitalista. Además, se hizo evidente la posición política clasista de muchos oradores y la necesidad de salir de la burbuja del discurso  auto-referencial.
Resultados de la conferencia
Hubo una cierta crítica acerca de la falta de transparencia y de democracia en el proceso que condujo a la conferencia y durante la conferencia en sí y también a  cierta ceguera al racismo,  profundamente inscrito en  la cultura y la legislación del país..
Un primer resultado práctico de la conferencia fue la formación de grupos regionales (que en parte estaban antes pre-organizados), así como de grupos de trabajo (finanzas, campañas...) y comisiones temáticas (cuidado de la salud, la riqueza...). Estos grupos prepararán acciones concretas para sus regiones y temas de debate y reivindicación. Se trata de organizar una Jornada de Acción/ protesta durante este otoño, en toda Austria. Los grupos estarán representados en el seno de un comité que elegirá una junta, cuyos miembros serán rotativos.
Por el momento,  casi todos los días reuniones regionales, el espíritu es de comenzar algo nuevo. La primera campaña de Aufbruch se titulará: "Wir können uns die Reichen nicht mehr leisten!" – (¡No podemos permitirnos los ricos por más tiempo!) . Queda por ver todavía si esta formación se convierte en algo parecido a una amplia alianza electoral, en uno de los pocos países europeos, donde la izquierda transformadora no está representada en el parlamento.
(Traducción: J. L. Martínez Redondo)



¿PARA CUÁNDO LA RETIRADA DEL TRATADO UE-TURQUÍA SOBRE REFUGIADOS?

 ¿PARA CUÁNDO LA RETIRADA DEL TRATADO UE-TURQUÍA SOBRE REFUGIADOS?

(Manuel Corbera Millán- Miembro de Pasaje Seguro Cantabria y de LIBRES -Asamblea            Cántabra por las Libertades y contra la Represión)



Cuando el 18 de marzo se firmó el tratado de la Unión Europea con Turquía, que externalizaba el "problema" europeo de los refugiados al país eurasiático, fuimos muchos los que denunciamos que se trataba de una política cobarde, vergonzosa e irresponsable, que eludía las obligaciones que la UE tenía con la comunidad internacional, que se saltaba su propia legalidad y todos los compromisos adquiridos a nivel mundial: la Carta Europea de Derechos Fundamentales, la Convención de Ginebra, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y se infringe el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Nos uníamos en esa denuncia a voces de gran peso, como ACNUR, la ONU o Amnistía Internacional. Nada de eso les importó. Por 6.000 millones de euros, la liberación de los visados a los ciudadanos turcos y algunas promesas sobre la aceleración de las negociaciones para su incorporación a la UE, Turquía controlaría la afluencia de emigrantes desde sus fronteras y recibiría repatriados a todas las personas que consiguiesen pasar. El argumento central fue que Turquía era "un tercer país seguro".

Sin embargo, ya estaba claro entonces, para cualquiera que quisiera verlo, que  Turquía no era un país seguro. Para empezar no cumplía los estándares mínimos que deberían haber sido exigidos: nunca subscribió el Protocolo I de la Convención de Ginebra, que se refiere precisamente a la protección de víctimas de conflictos internacionales armados, y no aplicaba la legislación internacional en materia de estatuto del refugiado. De ahí que su generosidad en la acogida (en torno a los tres millones) no se correspondía con las garantías de derechos (humanos y civiles) de las personas recibidas. La mayor parte quedaban a su suerte, debiendo procurarse su subsistencia en condiciones penosas, que no excluía la explotación infantil de cuyo trabajo dependen a veces familias enteras (como denunció Amnistía Internacional en abril). Todo eso se sabía y se sabe; pero qué importancia podía tener entonces, en una situación "tan apremiante" como la que se representaba la UE ante la "crisis migratoria"; para eso se les pagaba esa elevada suma; era más fácil confiar en que la empleasen bien y cumpliesen sus promesas de introducir algunas reformas en su legislación que asumir sus propias responsabilidades; lo esencial es que liberasen la presión de sus fronteras, aunque ello supusiera mirar para otro lado.

Los efectos de la firma del tratado se dejaron notar casi de forma inmediata en lo que se refiere a la afluencia de refugiados, que pasaron de miles de personas al día a menos de 50. Turquía cumplió bien su compromiso en lo que se refiere a la vigilancia de salidas, que complementó con restricciones de acogida y con la repatriación de sirios (difícil de calcular pero acreditada por cientos, según documento de John Dalhuisen director para Europa y Asía Central de Amnistía Internacional). Menos éxito tuvieron las devoluciones desde Grecia. En Lesbos, Chios y otras islas próximas a Turquía esperan aún hoy este destino unas 8.500 personas. Por ahora han sido devueltos menos de 500 y ninguna desde junio. Debemos agradecer esta lentitud tanto a dificultades organizativas como al papel de los jueces que han paralizado numerosas "órdenes de traslado" dando la razón a los abogados de las organizaciones civiles que están interviniendo y que argumentan, fundamentalmente, las condiciones de inseguridad de Turquía.

El golpe del 15 de julio y, sobre todo las medidas represivas que ha impuesto Erdogán como reacción,  convierten esa condición de inseguridad en indiscutible. La represión ha sido fulminante: el día 18 de julio había ya 8.660 detenidos (6.000 militares, 100 policías, 755 jueces y fiscales y 650 civiles), casi 50.000 destituidos (unos 36.000 profesores, más de 1.500 decanos de facultades, más de 2.700 jueces y casi 10.000 funcionarios de distintos cuerpos); medidas excepcionales como la prohibición de viajar alextranjero, suspensión de vacaciones de funcionarios, retirada de licencia a 24 medios de comunicación, y la posibilidad de restauración de la pena de muerte. Además, desde el 21 de julio se instauró el estado de emergencia, que entre otras cosas supone: la ampliación de poderes del ejecutivo; la posibilidad de prohibición de cualquier periódico, revista o libro por los gobernadores provinciales nombrados por el gobierno central; la restricción del derecho de reunión y manifestación; autorización a disparar a las fuerzas de seguridad en caso de no ser obedecidas, y ampliación del tiempo en que se puede estar detenido sin comparecer ante el juez. El estado de emergencia, que en principio se prevé para tres meses, podría ser ampliado otros cuatro o sine die en caso de que el ejecutivo considere que el peligro continúa.

Tras conocerse la noticia del golpe la UE se apresuró a condenarlo y mantuvo cierto silencio ante las primeras reacciones represivas. Su preocupación por el futuro del tratado se manifestó enseguida. El 18 de julio, en plena orgía represiva, Margaritas Schinas portavoz de la Comisión pedía públicamente a Turquía que cumpliese con todos los compromisos adquiridos en el tratado. Y el 2 de agosto la portavoz del ejecutivo comunitario Mina Andrea, cuando se le preguntó si se contemplaba un plan B en caso de que dicho tratado se rompiese, respondió aún sin un resquicio de duda que sólo se tenía un plan A, es decir, el cumplimiento del tratado, y lo justificaba con estas increíbles palabras: "El marco legal turco sobre protección internacional y las garantías dadas por las autoridades turcas en relación al trato de nacionales sirios y no sirios retornados de Grecia a Turquía todavía pueden considerarse protección suficiente. Por ahora la Comisión no tiene ninguna indicación de que sea lo contrario y por tanto Turquía todavía puede considerarse como tercer país seguro".

La Comisión Europea -no puede entenderse de otro modo- quiere seguir creyendo que se puede mantener el tratado. Conoce, sin embargo, el peligro de ruptura, expresado por el propio Juncker después de que el Ministro de Asuntos Exteriores turco y el propio Erdogán amenazaran con romperlo si la UE no eliminaba ya el visado para los ciudadanos turcos (cuyo plazo al parecer se cumplía en junio). Un peligro que no hace sino aumentar con el incremento de la tensión que ha generado la posible reintroducción de la pena de muerte en el país euroasiático. La UE, con Merkel a la cabeza, parece haberse plantado en este asunto, y reivindica ya de paso –de la mano del amigo americano, que acudió a la reunión de la Comisión Europea para exigirlo- la recuperación de la democracia en Turquía. Todo parece formar parte de la representación de un nuevo pulso entre  Erdogan -que quiere que se acepten las nuevas condiciones de su régimen- y sus socios occidentales, amenazando para ello con romper los lazos que les unían a ellos y volver su mirada hacia Rusia.

Mientras tanto 57.000 personas refugiadas siguen atrapadas en Grecia en diferentes campos militarizados sin conocer a ciencia cierta su destino. Por otra parte el flujo migratorio desde Turquía se ha duplicado, aunque por el momento ello no supone más que unos 100 refugiados diarios, muy por debajo de de los miles que llegaban antes de la firma del tratado. El bloqueo de fronteras turcas producido por el estado de emergencia puede que lo esté controlando de momento, pero las condiciones que impone ese mismo estado de emergencia (la falta de garantías judiciales, de derechos y libertades) podría incrementarlo rápidamente, incluyendo entre los refugiados a los propios turcos amenazados por el régimen de Erdogán.

La UE se ha colocado a sí misma en un atolladero. Incluso si se mantuviera el tratado -lo que supondría una atrocidad- ¿qué haría la UE con los refugiados turcos perseguidos? ¿los devolvería a sabiendas de la suerte que iban a correr? La única salida digna debería pasar por, primero, romper el vergonzoso tratado que nunca debió firmar y asumir sus responsabilidades internacionales en materia de refugiados, incluida la integración de las personas atrapadas en Grecia, y segundo, por exigir sin lugar a equívoco a Turquía la adopción y el cumplimiento del estatuto internacional del refugiado, así como el restablecimiento de los derechos humanos y de los derechos civiles y las libertades.